10 ITEMS PARA VENCER
Artículo escrito por el profesor Heitor Miyazaki
¿Adónde quieres llegar en la vida? ¿Qué es preciso hacer para alcanzar tus objetivos? ¿Qué planeas para el futuro?
Muchos tienen como objetivo vencer en la vida, pero ¿qué tipo de vencedor? ¿Aquel que atropella para alcanzar el éxito? ¿Quieres vencer para vengarte de alguien? Hay muchas maneras de ser un “vencedor”.
Te damos 10 ítems para que seas un auténtico vencedor, aquel que cumple sus metas con el objetivo de hacer feliz a los demás y así mismo, según la voluntad de Dios.
Vencerse a sí mismo
¿Cómo puede sentirse un vencedor aquel que no consigue dominarse a sí mismo?
Nadie nace fumando, sin embargo algunos dicen que no consiguen parar de fumar; ninguno nació bebiendo, pero algunos no consiguen dejar la bebida; incluso algunos ni consiguen levantarse a la hora que toca el despertador en la mañana.
Muchos deportistas perdieron títulos porque no supieron vencer la propia ansiedad. Recientemente en el campeonato de Fórmula 1 se vio al gran favorito Lewis Hamilton cometer errores en las últimas pruebas, las cuales no cometió a lo largo del campeonato. Ni siempre las cosas ocurren tal como fueron pensadas porque la ansiedad, fuerte emoción o miedo pueden actuar como verdaderos enemigos.
El Maestro Masaharu Taniguchi explica que el consciente corresponde al jinete y el subconsciente al caballo. Es el consciente quien precisa mantener firmes las riendas para que el caballo no se dispare. Y, en la vida práctica, ¿cómo hacer para conseguir el autodominio?
En el libro “La humanidad es exenta de pecado”, consta: “El Yo que domina la materia es el Yo verdadero y el yo que es dominado por la materia es el yo falso”. ¡Aquí está la gran victoria! Cuando somos dominados por la materia, temporalmente nos sentimos satisfechos, pero después se manifiesta el sentimiento de culpa, sea por la pasión sexual, la gula, la pereza, etc.
Entonces, ¿qué hacer para que prevalezca cada vez más el Yo verdadero?
La respuesta se encuentra en vivenciar los tres ítems de las Prácticas Espirituales:
a.- Meditación Shinsokán
b.- Lectura de Sutra Sagrada y libros sagrados
c.- Manifestación de actos de amor y caridad.
Ser querido por todos
Andrew Carnegie (empresario y gran filántropo estadounidense del siglo pasado) cita en un artículo como estaban profesionalmente algunos de sus compañeros de facultad, después de algún tiempo. Aquel que se tornó un gran vencedor no fue el que sacaba mejores notas, y sí el que era amigo de todos y facilitaba el reracionamiento entre las personas. El profesor brasilero de SIN, Kazuo Sakita, responsable por la parte doctrinaria de España es un ejemplo de esto. Su apodo es Mr. Smile (señor Sonrisa), por la simpatía que irradia, por dirigirse a las personas siempre con una alegre sonrisa. Él salió de Brasil con 25 años, el 21 de abril de 1990 con 100 dólares en los bolsillos. Vivió un período en Portugal y actualmente reside en su propia y confortable casa en España, desde donde coordina sus actividades como representante de Nikken de cuatro países: España, Portugal, Italia y Guatemala.
Para tornarse querido por todos y conquistar nuevos y buenos amigos, la persona precisa estar siempre a ser útil a los otros, y no vivir pensando solamente en el beneficio propio.
Dicen que un millonario, al ver a la Madre Teresa de Calcuta cuidando de un leproso, le dijo: “Hermana, yo no haría eso ni por todo el dinero del mundo”. Y ella respondió: “yo tampoco”.
No ser cómodo
Aproveche cada minuto de su vida. Esa frase pasó a ser un slogan para mí a partir del momento en que leí más de 20 veces el libro “Dinamice su capacidad”.
Los cómodos quieren que lo otros resuelvan sus problemas, sin embargo cada uno debe “cargar su propia cruz” –no en el sentido de sufrir, pero sí dedicarse a resolver sus propios problemas. Son esos que, además de no practicar, todavía dicen “reza por mí”.
Hay individuos tan cómodos que causa rechazo incluso para quienes los quieren ayudar, son los “coleccionadores de consejos”.
Perseverancia
Un dirigente de SIN me comentó: “Existen personas que sienten envidia de aquellos que consiguieron éxito en la vida, pero ellos no saben cuanto esfuerzo les tomó llegar allí”.
El bambú chino: Se dice que el bambú chino después de plantado queda tan diminuto que se ve apenas un pequeño brote. Pero, en ese período de 5 años, él crece para abajo, y su raíz se desarrolla vertical y horizontalmente. Pasados los 5 años, comienza su gran crecimiento, llegando a una altura de 25 metros.
En bambú chino nos enseña a actuar con base, a no esperar un resultado de inmediato, y sí continuar y persistir en una base sólida y bien firme.
De continuidad a lo que inició. Aquel que se desanima por cualquier cosa no podrá volverse un gran vencedor. La gran diferencia entre aquel que llegó hasta el final y venció y aquel que se inició junto a él pero cogió el fruto de la derrota, es la perseverancia.
Autoconfianza
Incompetente es aquel que no está preparado para competir.
Kimura fue campeón imbatible de judo por 13 años, sin ninguna derrota, pero él no llegó por casualidad a esa situación. Cuando fue a Tokio fue derrotado por varios luchadores. En vez de pensar en las derrotas, pasó a pensar en victorias; para lo cual, empezó a entrenar más que todos, llegando a entrenar de madrugada. Entrenó, entrenó muy intensamente y volvió a adquirir la autoconfianza necesaria para ser campeón mundial.
No huir de las responsabilidades
El miedoso, el indeciso, el cobarde… siempre acaba quedándose atrás. Quien siente pena de sí mismo no llega a ningún lugar. “Enfrenta la mentira con la verdad, enfrenta la tiniebla con la luz” enseña la Sutra Sagrada Lluvia de Néctar de la Verdad.
Responsabilidad viene del latín y significa responder, es decir, que debemos responder por lo que hacemos y por lo que dejamos de hacer, ya sea por comodidad, temor, indecisión, etc … En este sentido, la ley de causa y efecto o karma es infalible, seamos conscientes o no de ella, conozcámosla o no, nos obliga a ser receptores de las consecuencias de los actos que cometimos y también de aquellos que dejamos de cometer, como dicen los antiguos refranes “quien siembra, cosecha”, “Quien siembra viento, cosecha tempestad”, “Quien ayuda, es ayudado”.
No fijar la mente en el fracaso
Las personas más exitosas del mundo nunca se quedaron lamentando sus derrotas, sino que se enfocaron en su objetivo con la idea de vencer. Las grandes obras e inventos de la humanidad, no se crearon de un día para otro y cada aparente fracaso, significó un aprendizaje para esas personas que les dieron vida, y a través de estos “fracasos”, lograron aprender algo que les permitió lograr de mejor manera su objetivo.
El pasado, pasado es, por eso la persona debe volcar su mente en el ahora, y no lamentar lo que no resultó.
Llorar sobre la leche derramada, no resuelve ningún problema, es un gasto inútil de energía, que no nos permite avanzar hacia delante y concentrar toda nuestra energía en el presente para trabajar con fuerza y lograr nuestras metas.
Saber oír con humildad
Los que se han tornado ricos o famosos cuando dejan de elogiar u oír a los colegas y amigos, comienzan a andar el camino de la decadencia. Esto ocurre, porque algunas personas, al lograr el éxito de vuelven arrogantes, olvidan que para llegar adonde están ahora han recibido ayuda y consejos de muchas personas, han aprendido de otros, y entonces, en su arrogancia, creen haber logrado el éxito por sus propios medios, entonces sus amigos, colegas e incluso familiares, se alejan de ellos, los evitan, y así la persona deja de recibir consejos que serían de gran utilidad.
Muchos personajes famosos que conocemos tanto en el pasado como en la actualidad han dejado de escuchar a las personas que los quieren y desean su bien, y han caído en desgracia.
Como dice el proverbio chino: “El bambú cuanto más alto crece más se curva”.
Cuidado con los elogios
Los elogios hacen muy feliz a quien los recibe pero son peligrosos para quien queda demasiado orgulloso por el éxito alcanzado, porque por más exitosa que sea la persona, debe siempre mantener un pie en la tierra que le haga ver que para mantenerse exitoso y lograr cada vez más éxitos debemos continuar perfeccionándonos cada vez más.
Cuando se siente demasiado orgullo, se pierde humildad y también la fuerza que nos conduce a la victoria.
Es por esto que grandes deportistas y equipos de fútbol u otros deportes a pesar de ser muy exitosos, pierden con otros que no son tan buenos o conocidos, esto, porque las personas se sientes tan superiores que no ponen todo su empeño en ganar y pierden ante el otro equipo o deportista, que a lo mejor, sin ser tan bueno, ha puesto todo su empeño en la victoria.
Es por esto, que todo lo que hagamos, aunque sea por centésima vez, debe ser hecha con concentración y seriedad como si fuese la primera vez.
En búsqueda de la excelencia
El perfeccionista sufre porque no admite errores ni en sí mismo, y el cómodo por no hacer lo que debe hacer.
Esto nos enseña que buscar la victoria no significa sufrir, ya que no debemos ser esclavos de la victoria, ni tampoco quedar pesimistas cuando algo no da el resultado esperado.
El hecho de buscar la victoria debe ser para nosotros el deseo de autoperfeccionamiento y no para derrotar a alguien.
Independiente de los éxitos alcanzados siempre debemos buscar autoperfeccionarnos y no caer en el comodismo de encontrar tan bueno lo que hemos logrado que nos “echemos en los laureles”.
¡Bienvenidos!
Este blog encontrarás toda información relacionada a Seicho-No-Ie de Chile. Tenemos artículos sobre temas que tratamos en las reuniones y explicaciones sobre qué es nuestra filosofía, prácticas que realizamos, días de encuentros, actividades realizadas, entre otras cosas.
Queremos que esto llegue a ti de una forma entretenida, fácil y práctica, para que puedas ponerla en acción hoy mismo y así que tu vida comience a dar un vuelco y mejorar! Pero recuerda, ERES TÚ QUIEN MEJORA SU VIDA, nosotros sólo estamos aquí para darte una mano y mostrarte uno de los tantos caminos.
Esperamos que te guste y ojalá verte pronto en alguna de nuestras reuniones.
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Esperamos que te guste y ojalá verte pronto en alguna de nuestras reuniones.
Muchas gracias por existir!!
viernes, 19 de diciembre de 2008
jueves, 11 de diciembre de 2008
Mensaje Navideño

La celebración de la fecha del nacimiento de Jesús, es la fecha más ecuménica y espiritual del globo terrestre. Y en el eje central de esta conmemoración se focaliza su objeto esencial de fe, que es impenetrable a la razón humana, y que constituye la Encarnación.
En el Evangelio según San Juan consta: “El Verbo se hizo carne y habitó entre nosotros” (1, 14).
Definitivamente, lo que conmemoramos no es tan solo el nacimiento de Jesús, sino, antes de todo, durante el Adviento, el misterio en que Dios se hizo hombre.
Es una época de alegría interior pues la misma llama del Amor que ilumina el Universo ilumina todas las almas y conforta todos los corazones indistintamente.
Consta en la Biblia, que Jesús, hijo de José y María, anunciado por los profetas, nació en Belén. Él vino como hombre, se hizo hombre, niño. ¿Qué podría ser más indefenso, dentro de la naturaleza humana, que un recién nacido completamente dependiente de su madre? Es esta característica de ternura de la Navidad que atrae el verdadero sentimiento religioso de las personas –sentimiento que tiene por finalidad religar, esto es volver a ligar la relación de filiación con el Padre.- La fragilidad del niño y la actitud maternal de María atraen nuestra compasión, pero no dejamos de pensar en que aquel niño que nunca deja de ser el Hijo de Dios, al hacerse hombre tiene la misión de redimir a la Humanidad que se había desviado del camino recto.
La Navidad se nos presenta como la más bella de las lecciones de vida. El niño Jesús que no nació en la opulencia porque nos vino a mostrar que el valor de la existencia humana es su esencia y no lo material. La ley que propuso a los hombres fue la del amor. Primero a Dios, después al prójimo, sin distinciones o condiciones, cualquiera que fuera.
El mensaje de Navidad es un mensaje mudo. Porque los acontecimientos hablan por sí solos, no necesitan comentarios. Y de ellos, desprendemos el Amor de Dios para con nosotros. Entonces, considerando lo expuesto, la Navidad debe ser un tiempo de escucha consagrada de ese “Verbo que habita entre nosotros”. Dios nos habla en todos los momentos, pero en este período, singularmente habla con fuerza especial. Habla con nosotros y debemos oír con atención redoblada. Se dirige a nosotros por intermedio de Su Hijo amado de quien mucho se complace. Recibir esta palabra, estar abierto y sensible a ella, exige dedicación de nuestra parte, pues son necesarios atención y “silencio”, no silencio exterior, y sí el silencio más importante, el de los pensamientos y preocupaciones de nuestra propia mente. Necesitamos crear dentro de nosotros una zona de silencio donde la voz de Dios, calma y baja, pueda ser oída. Y esto, lo conseguimos hacer con la práctica serena, seria y firme de la Meditación Shinsokán, tan bien explicada por el Maestro Masaharu Taniguchi.
El nacimiento de Cristo, es el renacimiento de los hombres, por la certeza de la salvación, por la nueva esperanza traída por el Hijo de Dios. El Viejo Testamento pasó a ser apenas la fuente profética que anunció la Navidad, y el Nuevo Testamento se presenta como el camino de la Alianza entre Dios y los hombres, con su nuevo mensaje de Amor y perdón.
El nacimiento de Jesús fue el acontecimiento más importante entre todos los que son registrados en la historia de los pueblos. Todo lo que era una promesa se tornó realidad. La humanidad dejó el tiempo de las dudas y promesas y entró en la era de las certezas. Certeza de Dios, certeza de salvación. Tal relevancia hizo que, de cierto modo, se pagasen, alo largo de la historia del hombre sobre la tierra, los siglos de expectativa, de perdición. Nacería el redentor. Y su nacimiento marca el comienzo de una nueva era –la era cristiana- cuyo primer siglo se inicia el año en que el Hijo de Dios, como hombre, inicia su prodigiosa vida, corta en cuanto a tiempo cronológico, pero infinita, eterna, por las consecuencias espirituales lanzadas sobre la humanidad.
He aquí que la humanidad toda, con la Navidad, inicia nueva vida, bajo el signo de la estrella de Belén… Aquello que denominamos “espíritu de Navidad”, la actitud de generosa y buena disposición que toma cuenta de las personas en esta época, es en realidad, reflejo del Amor de Dios por la humanidad manifestado en nosotros, resplandecientes hijos unigénitos del Padre. No nos sintamos satisfechos, pues, con nada menos que el verdadero espíritu cristiano. El mero sentimiento, no basta. En las personas que encontramos especialmente las menos afortunadas, debemos reconocer el objeto de Amor de Dios, y servir a Cristo manifestado en ellas. ¡Yo y los otros somos uno!
De la Revista “Paloma Blanca” Nº 138.
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